Piensa en los que van detrás de ti y nos ayudarás a todos

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Tenemos pediatras que valen su peso en oro.

Prácticamente todo el mundo que se mete de forma activa en el tema de la crianza conoce a Jose María Paricio Talayero, Carlos González, Luis Ruiz o Adolfo Gómez Papí. Yo casi tengo memorizados algunos de sus libros.

El otro día estuve con las chicas de Edulacta en un taller muy interesante que impartía Jose María Paricio en Valencia y, cuando hicimos la pausa para el café, se me acercó y me dijo:

 ¿Pero otra vez tú por aquí? ¡Si ya te lo sabes todo!
Jose María, no lo dudes, siempre es un placer escucharte, le contesté.

Hay otros pediatras que puede que no sean tan conocidos pero que también admiro y sigo.

Uno de ellos es el Doctor Antoni Martínez Roig, que fue Jefe clínico de la Unidad de Hospitalización del Servicio de Pediatría del Hospital del Mar en Barcelona y actualmente es asesor científico de dicho hospital y dirige la revista Pediatría Catalana (Y además tiene Twitter, mola ;-)).

El Dr. Martínez Roig es también autor y coautor de diversos libros y artículos sobre maltrato infantil. En uno de sus artículos, denominado “Maltrato Institucional”, incluido en el libro “Niños Maltratados” (Escrito por Juan Casado Flores, José A. Díaz Huertas y Carmen Martínez González), el autor nos habla de lo difícil que es reconocer o detectar la existencia de maltrato infantil en las instituciones, incluso más que en el ámbito familiar, puesto que, según él:

…el origen se encuentra en las personas responsables de las diferentes políticas, programas, recursos o sistemas de protección… que pueden anteponer el interés personal del adulto o de los grupos sociales o políticos que representan a las necesidades del niño o la infancia.

Es decir, lo que viene a ser pasarse el interés superior del menor por el arco del triunfo.

interes-superior-del-menor

En el I Congreso Estatal sobre la Infancia Maltratada, allá por el año 1989, este pediatra habló del problema de la “perennización del maltrato institucional”, debido a que las actuaciones que provocan estos malos tratos a los niños son vividas por los profesionales como hechos cotidianos.

Como digo en mis talleres:

Efectivamente, a muchas madres o padres nos ha podido ocurrir alguna vez, tanto en el ámbito hospitalario como en otras situaciones.

Entras en un hospital con tu hija/o buscando una solución a un mero problema de salud y empiezas a sufrir todo tipo de despropósitos, desde esperas en lugares nada adecuados para menores hasta separaciones forzadas —sin más explicaciones que el mero “protocolo”— para practicarle a tu hija/o pruebas o tratamientos de los que no puedes ni enterarte en qué consisten.

Y eso, sin hablar de la situación de las UCIS Pediátricas en nuestro país, que es directamente de Juzgado de Guardia.

Cuando una familia vive una situación así y, de repente, reciben el alta, lo único que quieren es huir de allí lo más rápido que se pueda y olvidar todo lo ocurrido. Yo les entiendo perfectamente, es normal que quieras borrarlo todo y salir corriendo.

Pero el Maltrato Institucional sufrido por su hija/o ya se ha producido, lo quieran o no.

Y si esos padres no hacen nada al respecto, los profesionales sanitarios seguirán viendo la situación vivida como algo completamente normal, sin ser ni siquiera conscientes de que puedan estar realizando actos que son calificados como tal maltrato.

Por eso, siempre que puedo, intento decirle a todo aquel que quiera escucharme:

No-te-calles

Algunos padres se han sentido molestos cuando he comentado este tema en las redes o en mis talleres, ya que si has sufrido una situación así, no es muy agradable leer o escuchar que tu hija/o ha sido maltratado.

Pero es que con el tema del Maltrato Institucional pasa como con la Ley de la Atracción. Como he leído en varias ocasiones, existe sí o sí, independientemente de que creas o no en ella. Así que más vale empezar a saber de qué va y ponerte ya a solucionar los problemas recurrentes de tu vida.

Si a tu hija/o es le separan de ti en un hospital, en contra de la voluntad de ambos, estáis siendo objeto de maltrato. No lo digo yo (que también), lo dicen incluso algunas Comunidades Autónomas en sus guías de actuación.

Yo misma he tenido que pararle los pies varias veces al Maltrato Institucional que acechaba a mis hijos en un Hospital. Pero antes de salir despavorida del lugar en cuestión, siempre he hecho saber, tanto al profesional sanitario como al hospital, que su comportamiento y lo ocurrido se calificaban como tal maltrato, tanto de palabra como en la correspondiente reclamación.

Y lo he hecho, no sólo para contribuir a que este tipo de situaciones terminen, sino pensando en  los siguientes niños que van a ser atendidos tras mis hijos.

Creo sinceramente que es una de las acciones que pueden acabar con este problema que, al final, nos acaba afectando a todos.

Otra acción que sirve más de lo que pensamos es escribir una hoja de agradecimientos cuando el profesional sanitario nos ha atendido como debe.

Debido a mis talleres, he podido conocer varias “Historias para no dormir” ocurridas en un Hospital y cuando la mamá o el papá en cuestión me dice: “Quiero poner una reclamación para que esto no vuelva a ocurrir”, siempre pienso:

“Los siguientes te dan las GRACIAS. Y yo también”.

Algunas de esas historias, os las cuento en mis siguientes post.

¿Os ha ocurrido algo similar? ¿Qué pensáis?

Nos vemos por las redes. Un abrazo.

Lorena Moncholí Badillo.
Abogada colegiada nº14084 ICAV.
Agente de Salud de Base Comunitaria certificada por Salud Pública de la Conselleria de Sanitat de la Comunidad Valenciana y la EVES.

Máster en Bioética, Deontología, Seguridad y Calidad en el Ámbito Sanitario en ADEIT, Fundación Universidad-Empresa
de la Universitat de València.

Imagen: Gaston Mélingue (1840-1914). Jenner inoculant la vaccine (1879) Óleo sobre lienzo. Académie Nationale de Médecine. Paris.

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