Qué hacer si te encuentras ante publicidad sexista.

En estos días tan convulsos que vivimos y con tanta incertidumbre por nuestro futuro, toca utilizar herramientas que te permitan sobrevivir al mundo que va doliendo cada vez más.

Parece que cuanto más luchamos por acabar con el machismo, el sexismo y las discriminaciones, todo se vuelve en contra con más virulencia.

Comprobar que la mayoría de mujeres de un país entero son capaces de elegir como Presidente a una persona que utiliza la misoginia como carta de presentación, lo dice todo.
Pero creo firmemente que no hay que desfallecer. Lo creo firmemente.

No hay que tirar la toalla. Al contrario, esto te debe dar más fuerzas.

Mi mecanismo de autodefensa, cuando compruebo que a nivel global el mundo quiere volver al feudalismo atroz y a la violencia más cruel, es centrar mis esfuerzos en intentar cambiar lo que me rodea, lo que está más cerca de mí.

Huyo de campañas o grandes movilizaciones y centro mis esfuerzos en mi vida cotidiana, las personas que interactúan conmigo en mi día a día, los sitios a los que acudo (supermercados, escuela de mis hijos, mi despacho, metro…).

Es ahí donde pongo toda mi energía para seguir luchando contra el patriarcado y todo lo que ello conlleva.

El otro día compartí en el Club de las Mujeres que Actúan (el Club privado de Facebook que sentí la necesidad de crear hace unas semanas para hacer frente al sentimiento de “paralización” que me transmitieron muchas mujeres) una foto de una revista en el que se indicaban los regalos “apropiados” que teníamos que pedirnos para Navidad, en función de si éramos “papá, mamá o jóvenes”:

 

publicidad sexista

 

Justo esa semana, daba un curso de Promoción de la Igualdad entre Mujeres y Hombres, junto con mi compañera Ana, como Agentes de Salud, en el que, entre otros temas imprescindibles, hacíamos hincapié en la necesidad de acabar con la publicidad sexista.

 

Explicando cómo el patriarcado mina nuestra salud.

Explicando cómo el patriarcado mina nuestra salud.

Porque esto es lo que es. Publicidad sexista.

Publicidad que daña nuestra dignidad, que nos discrimina por nuestra condición de mujeres y que intenta perpetuar de forma sibilina la imagen de la mujer tonta, en casa, con la pata quebrada, callada, sumisa, princesa, dedicada a limpiar, a adorar al “paterfamilias”, la mujer objeto, la mujer a la que le puede humillar, violar, maltratar…o matar.

La mujer que quiere el patriarcado.

El Instituto de la Mujer califica a la publicidad sexista como “un efecto perverso y no deseado de la comunicación publicitaria”.

Sí. Es perversa.

Y sin duda siento, como mujer, como abogada activista y como Agente de Salud, que las personas comprometidas con la sociedad debemos luchar contra ella, porque se carga, literalmente, nuestro bienestar. Sin que lo notes, sin que lo percibas…es un goteo constante e interminable que te “coloca” inconscientemente en el lugar que te toca en la sociedad, que mina tu libertad. Y sin libertad no hay salud posible.

Te explico brevemente qué es la publicidad sexista según la ley.

Hemos sido alfombras que pisotear

Hemos sido hasta alfombras que pisotear

Hemos sido botellas de cerveza que coger, beber y tirar

Hemos sido botellas de cerveza que coger, beber y tirar

¿Te imaginas que con el sofá te regalo un trozo de carne para tener relaciones sexuales a tu antojo?

¿Te imaginas que con el sofá te regalo un trozo de carne para tener relaciones sexuales a tu antojo?

 

La Ley General de Publicidad la define así:

“Anuncios que presenten a las mujeres de forma vejatoria o discriminatoria, bien utilizando su cuerpo o partes del mismo como mero objeto desvinculado del producto que se pretende promocionar, bien su imagen asociada a comportamientos estereotipados que vulneren los fundamentos de nuestro ordenamiento coadyuvando a generar la violencia a que se refiere la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.”

La ley considera que dicha publicidad atenta contra la dignidad de la persona y vulnera los valores y derechos reconocidos en la Constitución y por tanto la califica de ilícita.

Y ante la publicidad ilícita por utilizar de forma discriminatoria o vejatoria la imagen de la mujer, es posible que ejercitemos determinadas acciones legales (por ejemplo, para eliminar esta publicidad o para rectificar las informaciones difundidas), algo que podemos hacer nosotras mismas o también estas Instituciones:

a) La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género.
b) El Instituto de la Mujer o su equivalente en el ámbito autonómico.
c) Las asociaciones legalmente constituidas que tengan como objetivo único la defensa de los intereses de la mujer y no incluyan como asociados a personas jurídicas con ánimo de lucro.
d) El Ministerio Fiscal.

Bien. Ahora es cuando me dices que tú no puedes estar pleiteando cada vez que te encuentras con un anuncio sexista o que trata a las mujeres como escoria u objetos sexuales accesibles y disponibles para los hombres o que te está mandando a casa a fregar los platos, que es tu sitio.

Evidente. Eso es imposible.

Lo estoy viendo: vas al supermercado a comprar patatas que te faltan y en la zona de los detergentes te encuentras con el cartel “Descuento especial por el Día de la Madre”, pegado en una de las botellas.

 

Te lo acabas de encontrar...¿Ahora qué?

Te lo acabas de encontrar…¿Ahora qué?

 

¿Te vas al Juzgado?. Inviable.

Pero sí que quiero proponerte hoy una acción muy rápida y sencilla que puedes llevar a cabo, cada vez que te encuentres con este tipo de despropósitos que, sin duda, debes erradicar.

Te doy estos sencillos pasos:

1.- Te encuentras con la valla publicitaria que convierte a una mujer en una botella de cerveza, o en una mesa para que los hombres tengan una reunión motera, el cartel perverso del centro comercial indicando que el mejor regalo para la madre es una aspiradora o un detergente, el anuncio en la revista de moda que muestra a la mujer siendo violada por varios.

publicidad sexista

Nos violan en grupo.

Nos secuestran

Nos secuestran.

Nos han pegado impunemente.

Nos han pegado impunemente.

 

Nos matan.

Nos matan.

 

Nos han mandado a fregar...

Nos han mandado a fregar…

Y lo siguen haciendo

Y lo siguen haciendo…

 

Indígnate. En serio. Hazlo. Hay personas que pueden indignarse en silencio o cantando mantras. Otras que necesitan soltar el “WTF” o su equivalente en español. Da igual como lo hagas. Indígnate, porque las mujeres necesitamos que esto te moleste mucho, porque esto NOS MATA.

2.- Si tienes un post-it a mano y un boli, escribes en el mismo “ESTO ES PUBLICIDAD SEXISTA ILÍCITA (Ley General de Publicidad)” y lo pegas directamente en la publicidad, por ejemplo encima del cartel del supermercado. Si es una revista y la lees en la consulta de la médica, lo pegas ahí, para que otras personas entiendan qué es lo que están viendo en realidad.

Es que lo mejor es llamar a las cosas por su nombre, porque nos coloca a todos en el lugar adecuado.

A la valla publicitaria no llegas y el post-it no se vería (jamás te recomendaría en público coger un spray para hacer grafitis y pintar esto en el anuncio, que puede ser infracción administrativa o delito, dependiendo del valor de lo que has pintado, pero allá cada una…).

Esta es la propuesta NO LEGAL.

3.- Ahora la propuesta LEGAL.

Haces la foto al anuncio en cuestión con tu móvil.

Tras incendiar las redes sociales (Facebook, Instagram y Twitter) publicando la foto, para que más personas puedan denunciar (lo que es muy recomendable), envías la foto a la siguiente dirección de e-mail:

observatorioimagen@inmujer.es

Es el correo habilitado por el Instituto de la Mujer para efectuar las denuncias por publicidad sexista y poder ejercitar las acciones que la ley le encomienda.

También puedes llamar al teléfono gratuito: 900191010 para efectuar dicha denuncia.

El teléfono y email están plenamente operativos, porque llamé directamente el otro día para comprobarlo.

En el texto del email indicas:
“He visto esta PUBLICIDAD SEXISTA ILÍCITA en … (Indicar con todo detalle dónde se ha visto: Revista, Supermercado, Anuncio, tienda, televisión, programa, lugar, hora, día..).
Por favor, ejerciten las acciones legales oportunas para erradicar esta publicidad tan dañina y denigrante para las mujeres.”

Si lo consideras oportuno, indica tus datos personales para que te contesten, aunque lo harán por email.

Te recomiendo que visites la página del Observatorio de la Imagen de las Mujeres, si quieres profundizar en el tema.

4.- Si te da tiempo, pides y rellenas una hoja de reclamaciones en el establecimiento en el que hayas visto la publicidad (por ejemplo, el supermercado)

5.- Si te encuentras un cartel en un evento o en un establecimiento en el que, por el mismo servicio se ofrezcan precios distintos, dependiendo de si eres hombre o mujer, recuerda que la Ley Orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, establece que quienes ofrezcan bienes y servicios están obligados al cumplimiento del principio de igualdad de trato entre mujeres y hombres, evitando
discriminaciones, directas o indirectas, por razón de sexo.

Recuerda que intentan usarte como objeto sexual

Recuerda que intentan usarte como objeto sexual

 

Si me conoces y me sigues por las redes, ya lo sabes. Ante la adversidad, ACCIÓN.

No hay más.

Recordarte que están abiertas las puertas de Proyecto Díkê, mi Programa de Asesoramiento Jurídico para Mujeres Embarazadas (o no).


 

En dicho programa, enseño a las mujeres a efectuar acciones rápidas y contundentes (como la que he indicado en este post), para hacer que sus decisiones sobre el parto y nacimiento de sus hijos sean respetadas, para hacer valer sus derechos y para evitar que uno de los momentos más trascendentales de su vida, se vea truncado por lo que nunca debió pasar.


Recuerda que lo importante no es reclamar. Lo importante es que no pase.

Al igual que ocurre con la publicidad sexista, o con la discriminación por amamantar en público que te cuento aquí, nuestros derechos están escritos, publicados, repetidos hasta la saciedad, pero…

¿Sabes actuar cuando llega el momento? ¿Sabes qué hacer exactamente cuando te encuentras ante una situación que no debería estar ocurriendo?

Esto es Proyecto Díkê. Conocemos nuestros derechos y actuamos.

La información sin ACCIÓN, no sirve de nada.

Si estás interesada, suscríbete aquí para recibir mucha más información sobre este Programa Online de 6 semanas, concebido para CAMBIAR TU VIDA y empujarte a ACTUAR.

Suscríbete a la lista de Proyecto Díkê y recibirás toda la información que necesitas sobre el programa y más recursos>>

proyecto-dike

 

Un abrazo.
Lorena Moncholí Badillo
Abogada colegiada nº14084 ICAV. Especialista en Derecho Sanitario, Familia, maternidad e Infancia.
Agente de Salud de Base Comunitaria certificada por Salud Pública de la Conselleria de Sanitat de la Comunidad Valenciana y el EVES.

 

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Showing 4 comments
  • Paz Pascual llin
    Responder

    Gracias por la información. Es necesario actuar.

    • Lorena Moncholí
      Responder

      Sí, muy, muy necesario ! Muchas gracias Paz!

  • Maite Liroz
    Responder

    Hola me acabo de enterar de su existencia. Muchas gracias por tu trabajo. Tengo una hija de 15 años y tomé la decisión de alumbrarla en casa, no dije nada a mi familia, sólo mi pareja y yo. Esta decisión acabé de tomarla después de ver en un vídeo los protocolos del hospital. ¡horror!
    Gracias, Maite Liroz.

    • Lorena Moncholí
      Responder

      Muchas gracias Maite! Un abrazo!

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