Qué hacer si quieren expulsarte de un establecimiento por amamantar.

Un nuevo caso llega a nuestros muros de Facebook. Otra vez, una mujer ha sido expulsada de un bar cualquiera por amamantar.

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Vamos a ver si consigo que al fin se entienda lo que dice la ley y transmitir lo que los Agentes de Salud denominamos como “Mensajes Fuerza”, un mensaje que sea contundente y definitivo:

No te pueden tirar de ningún sitio por amamantar a tu hija/o.

Quiero que camareros, socorristas, guardas de seguridad, empleados de museos o cualquier otro funcionario, empleados de hoteles, empleados de tiendas y resto de personas que trabajan de cara al público sepan que ni ellos, ni sus compañeros, ni sus empresas, pueden hacer esto.

Quiero que te quede tan claro, que ni tú, madre que amamantas, ni nadie de tu entorno tengáis la más mínima duda al respecto. Porque si te expulsan de un sitio mientras estás dando pecho, atentan contra tu dignidad como mujer y madre lactante. Y contra la de tu hija/o.

Y si lo hacen, atentan contra la mía. Se llama sororidad.

Y además quiero que, si presencias una situación de este tipo, viendo cómo es discriminada una mujer que lleva en sus brazos a un bebé y no está en la mejor situación para reclamar de forma contundente, le ayudes y pongas el grito en el cielo junto a ella. Si te quedas callada/o, mirando la escena, eres cómplice de lo ocurrido.

Empiezo por lo básico:

Lo de “Este local es mío y aquí mando yo” es historia, es de otro tiempo, es viejo y caduco.

Desde que el derecho de admisión está regulado en nuestra ley al igual que lo está el derecho de todo usuario al acceso a cualquier establecimiento abierto público, ya sea de titularidad pública o privada, la situación ha cambiado bastante.

Para hacerlo fácil, denominaré “establecimiento abierto al público” (aunque las normativas los distinguen) a tiendas, centros comerciales, hoteles, bares, restaurantes, salas de exposiciones y conferencias, museos, teatros, cines, circos, ferias y demás espectáculos ambulantes, zoológicos, campos de baloncesto, fútbol, tenis, piscinas, gimnasios, cualquier espectáculo que se haga al aire libre, salas de fiestas o verbenas, conciertos, entre otros muchos.

El derecho de admisión es la facultad que tienen los titulares de estos establecimientos para indicar las condiciones en que las personas pueden acceder o permanecer en los mismos.

Este derecho está regulado en la normativa estatal y autonómica, que coinciden en exigir 3 requisitos básicos: 

1.-  El derecho de admisión debe tener por finalidad impedir el acceso de personas que se comporten de manera violenta, que puedan producir molestias al público o usuarios o puedan alterar el normal desarrollo del espectáculo o actividad.

Por ejemplo, es legal prohibir la entrada o expulsar a quien lleve armas, origine o intervenga en altercados, a quién exhiba ropa o símbolos que inciten a la violencia, el racismo o la xenofobia, a quién se encuentra en estado de embriaguez y un largo etcétera.

Los requisitos especiales (por ejemplo, “ir de etiqueta”, porque se trata de una fiesta de gala) deben estar justificados.

2.- El derecho de admisión debe ejercerse con pleno respeto a la dignidad de las personas y a sus derechos fundamentales, sin que en ningún caso pueda producirse discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Las condiciones de admisión no pueden suponer un trato vejatorio, arbitrario o discriminatorio para nadie, ni situar al usuario en condiciones de inferioridad, indefensión o agravio comparativo y deben ser objetivas, públicas y aplicadas por igual a todos los usuarios.

Es decir, si al local le han aceptado el cartel “No se puede entrar con zapatillas”, eso significa que nadie puede entrar con zapatillas. Los futbolistas tampoco.

3.- Las condiciones de admisión deben constar en lugar visible a la entrada de los locales, establecimientos y recintos, mediante publicidad o carteles.

Algunas Comunidades indican incluso qué debe constar en los carteles y en otras Comunidades estos carteles deben ser visados por la administración.

Por tanto, el típico cartel “Reservado el derecho de admisión” y punto, no sirve. Aunque los veas en los Museos. No sirve.

Qué hacer si quieren expulsarte de un establecimiento por amamantar

 

En nuestro caso concreto, todo esto significa que para poder impedir el acceso a un establecimiento a una mujer que está amamantando a su bebé (o tirarla) sería necesario que el local exhibiera un cartel en la entrada indicando “Prohibido amamantar a bebés en este local”.

Imposible, ¿verdad?

Ese cartel estaría discriminando a mujeres y niñas/os por razón de su edad, sexo, y condición y circunstancia concreta personal o social y los coloca en condiciones de inferioridad, indefensión o agravio comparativo.

Estaría vulnerando también el derecho fundamental del niño/a ser amamantado y alimentado cada vez que lo precise, y el derecho de su madre de poder hacerlo en cualquier momento y lugar, además de su derecho a la dignidad.

Por otro lado, vulneraría, no sólo los derechos fundamentales indicados, sino también (a modo de ejemplo) la Convención de los Derechos del Niño, la Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor y el principio clave de primacía del interés superior del menor frente a cualquier otro.

Un cartel de esas características jamás superaría un visado del órgano competente de la administración que otorga las licencias y, por supuesto, sería imposible que fuera aceptado en los Juzgados, en caso de denuncia (hoy en día no pongo la mano en el fuego por nada, pero vamos, tarde o temprano una decisión judicial a favor de algo igual caería por su propio peso).

Y por eso, es frecuente ver el típico cartel bien grande de “Se prohíbe la entrada al local con zapatillas”, porque eso puede llegar a ser legal (con condiciones), pero es improbable que veamos un cartel que indique “Se prohíbe la entrada a mujeres que amamantan”, o cualquier otro cartel que discrimine a una persona, por ejemplo, por su orientación sexual, porque sería ilegal. Y si lo ves, denuncia.

Qué hacer si quieren expulsarte de un establecimiento por amamantar

 

En consecuencia, sin cartel en la entrada que lo prohíba (cartel que, en caso de existir, como digo, sería ilegal y denunciable), si te expulsan de un establecimiento por amamantar, están incumpliendo la normativa reguladora del derecho de admisión.

Y si un establecimiento incumple la normativa del derecho de admisión, comete una infracción administrativa, que lleva aparejada multa y una posible medida provisional de suspensión de la licencia o autorización del establecimiento, o incluso de cierre temporal del mismo, si la infracción se considera grave.

Para ello, como regla general el cliente o consumidor afectado reclama la previa personación en el local de los agentes de Policía para levantar acta de los hechos, lo que le permitirá probar que lo que le ha ocurrido es cierto.

Bien, ya te he explicado la teoría. Ahora pasamos a la práctica:

 

¿Qué puedes hacer si alguien quiere expulsarte de un establecimiento abierto al público por amamantar a tu hija/o ?

Te indico varios pasos:

1.- Si ves al empleado/a acercarse para decirte algo y estás amamantando y te huele a chamusquina, lo primero es mirarle con la peor cara de perro que puedas tener.

Es la primera barrera, es un: “Ni se te ocurra que te vas a meter en problemas”.

El principio nº1 básico de autodefensa.

2.- Si empieza a hablar sobre el hecho del amamantamiento, le interrumpes y le dices:

“Ni se te ocurra continuar que te vas a meter en un lío y le vas a ocasionar un grave problema a tu establecimiento.”

3.- Si, aun así, termina la frase y te invita a irte le informas que no te vas a ir y que en ese mismo instante vas a llamar a la policía.

Automáticamente llamas a la policía. Mejor si te ve hacerlo.

4.- Le informas que la policía está en camino. Si estás en un bar, puedes pedirle que, mientras esperas, te traiga otro té o refresco o café o lo que quieras.

5.- Pides una hoja de reclamaciones, indicando que la quieres ir rellenando mientras llega la policía.

¿Que no tienen? Diles que también se lo vas a contar a la policía.

6.- Cuando llega la policía, informas de todo, y también les cuentas que no hay hoja de reclamaciones oficial y solicitas que realicen acta. No te vayas del establecimiento sin que la policía realice el acta.

7.- Con el acta, vas a tu Ayuntamiento. Y pones una reclamación severa y contundente, en el que indiques que el establecimiento al que le han dado una licencia, entre otras normas vulnera:

  • a) La normativa de establecimientos abiertos al público que te he explicado.
  • b) La Convención de los Derechos del Niño
  • c) La ley orgánica de protección jurídica del menor y el principio sagrado y vinculante de velar por el Interés Superior del Menor.
  • d) Los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución Española.

Pides que revisen o suspendan la licencia concedida a dicho establecimiento por todo ello y por discriminación.

8.- Vas a la oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) de tu localidad con tu copia de la reclamación que presentaste en el establecimiento y presentas allí también la reclamación.

Si es en un lugar de titularidad pública (por ejemplo, piscina pública, museo) y el despropósito es perpetrado por un funcionario, aún es posible ir más allá, como solicitar que se inicie en la Conserjería competente procedimiento sancionador por su comportamiento.

Si la actuación parte de un Agente de Seguridad, también es posible reclamar contra él en particular por este hecho.

Entre otras actuaciones, estas son las básicas.

Algunas personas me han llamado “incendiaria” por aconsejar que se actúe de esta forma que, por cierto, es la forma legal y cívica de actuar.

En realidad, para mí, lo incendiario es que, en pleno siglo XXI, aún haya establecimientos en los que este tipo de situaciones ocurran. Son muchos los casos que ya conocemos.

Puedes pensar que el pobre dueño del bar no tiene la culpa de lo que hacen sus empleados, o que el director del museo no tiene por qué cargar con las enfermedades mentales del guarda de seguridad que expulsa a una mujer que amamanta, pero, en realidad, eso es un error.

Las personas empleadoras, las personas que dirigen centros, las personas que organizan espectáculos públicos, son responsables de lo que allí ocurre. Son responsables de mantener la seguridad de los asistentes o los consumidores, y son responsables de que sus derechos fundamentales no se vean vulnerados. Son responsables, en definitiva, de que se cumpla la ley.

Al igual que las madres y padres somos responsables civiles de los daños que ocasionan nuestros hijos.

Los dueños, directores o gerentes de establecimientos abiertos al público, ya sean grandes cadenas de ropa, una piscina pública o un pequeño bar de una plaza, deben conocer la normativa española que regula el derecho de admisión y, evidentemente, sin ningún género de dudas, cumplirla y transmitirla a sus empleados, de la misma forma que les transmite cualquier otra instrucción sobre cómo deben hacer su trabajo.

Deben ser buenos dueños de establecimientos abiertos al público (cumplir con las medidas de seguridad, higiénicas y sanitarias, pagar impuestos, y cumplir las normas del derecho de admisión, entre otras), igual que los médicos deben ser buenos médicos, o los abogados buenos abogados.

En este país el tema de asumir responsabilidades por parte de los que hacen y por parte también de los dirigen, coordinan o gestionan se lleva muy, muy mal.

Ello no obsta para que los empleados (camareros, socorristas, celadores…) deban ser también buenos empleados y no ir por ahí vulnerando los derechos fundamentales de la gente, evidentemente.

Y, para terminar:

Si te ha parecido útil o interesante este post, me gustaría pedirte (además de que lo compartas), algo a cambio. Por eso del KARMA.

Si eres una mujer que has pasado por esto, tras denunciarlo en las redes sociales (que, en contra de mi mentalidad jurídica he de reconocer que funciona), por favor, haz las reclamaciones que te he indicado. No por ti, ni tu hija/o, que también, sino por todas las madres que amamantan y por la lactancia materna.

Es importante que, si te ha tocado vivir esta experiencia, la transformes en energía positiva y actúes por todas las personas que luchamos para que la lactancia materna se normalice de nuevo en la sociedad y no sea un bien valioso en peligro de extinción.

Me gustaría que actuaras por ti y por las que vienen detrás. 

Sé que es un fastidio ir de aquí para allá reclamando con un bebé o tu hija/o pequeña/o, pero no basta con la denuncia en Facebook. Hay que ser muy contundentes.

Si no lo has sufrido en persona, pero presencias un suceso tan lamentable, ACTÚA. Ayuda a esa mujer si la ves en apuros.

Y aunque pueda defenderse y salir airosa de la situación, pide igualmente la hoja de reclamaciones. Que el establecimiento se lleve dos quejas. La de ella y la tuya. Es vital para que hechos así nunca queden en el anonimato y no vuelvan a repetirse.

Por último, recuerda que no hace falta ninguna ley más que imponga cumplir lo que numerosa normativa estatal, autonómica e internacional ya impone cumplir.

Este es mi “mensaje fuerza”. Espero que te sea de ayuda.


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Lorena Moncholí Badillo

Abogada colegiada nº14084 ICAV.

Agente de Salud de Base Comunitaria certificada por Salud Pública de la Conselleria de Sanitat de la Comunidad Valenciana y el EVES.

IMAGEN:

LA VIRGEN DE LA BUENA LECHE. EL Greco. 1595. Museo de Tavera. Toledo.

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Showing 27 comments
  • Auxiliadora
    Responder

    Gracias por la información. Y una pregunta, si te prohíben entrar en un local con un bebé en un carrito, y no hay cartel que lo indique… Qué debo hacer? Me pasó en la terraza (para tomar algo con unas amigas) del Hotel Inglaterra en Sevilla ya hace tiempo aludieron que no se podía acceder con el carro a dicha terraza porque había escalones, pero a los meses me enteré que se celebró allí un bautizo (todo por la pasta??). Sinceramente no supe qué hacer. Gracias.

    • Lorena Moncholí
      Responder

      Lo mismo! Deberían poner cartel y, dependiendo de la Comunidad Autónoma, debe estar visado por la Administración!

  • David
    Responder

    Hola.
    Que artículos/entrada más interesante. ¿Incendiaria?, no veo que defender tus derechos tenga que ver con la combustión.
    Esta información ayuda a reaccionar de forma más tranquila y siempre legalmente.
    Saludos.

    • Lorena Moncholí
      Responder

      Muchas gracias, David ! Eso pienso yo!
      Un abrazo!

  • Maite
    Responder

    Gracias por el artículo, muy interesante y práctico.
    Y una pregunta, en el interior de la zona de baño de las piscinas municipales se puede amamantar? Yo no he tenido problema para hacerlo, pero sé que otra mamá sí lo tuvo porque “no está permitido comer” en ese recinto y le obligaron a irse al vestuario.

    • Lorena Moncholí
      Responder

      ¡Hola Maite!
      Las recomendaciones que realiza la Asociación Española de Pediatría hablan de la necesidad de permitir la lactancia materna a demanda en cualquier lugar y circunstancia.
      En las piscinas públicas o privadas la típica excusa es esta precisamente de la que hablas Maite, que no se puede beber o comer dentro del agua.
      Pero como le he indicado a Nekane, amamantar no es beber o comer. No es el beber o comer de los adultos. Un bebé que está tomando leche materna no tira migas.
      Además, como le he indicado a Nekane en otra respuesta, la Leche Materna NO SE DERRAMA. Precisamente el mecanismo de succión de un bebé que toma pecho, dista mucho del acto de “beber” de un adulto, o de un niño que toma biberón. En la succión que hace el bebé al amamantar, el bebé crea un vacío completo y total con el pecho que impide que la leche materna se derrame.
      Pero además es que pensar en leche materna derramada (que , como digo, no se derrama) en una piscina parece dar un reparo tremendo, mientras que nos metemos con alegría en las piscinas donde acaban de impartir un curso para bebés, porque confiamos en que el cloro hace su trabajo. .
      Precisamente la leche materna es un fluido que lo único que contiene son defensas y componentes valiosísimos y agua, no desechos, como pueda ser la orina de un bebé, ¿o es que acaso alguien se cree que el pañal de agua evita que la orina pase al agua? Hasta en el propio envase de pañales, ya advierte que no retiene la orina de los bebés.
      Y no es excusa el hecho de que el bebé pueda vomitar, porque en ese caso, no se debería permitir la entrada al vaso de piscina a ningún niño o adulto que acabe de comer, o un bebé que haya tomado biberón, por si le da un corte de digestión y vomita. Habrá que poner un vigilante en la puerta para preguntar cuándo y a qué hora ha comido o bebido el que quiera entrar.
      Por otro lado, se argumenta que el cloro es malo para un bebé que amamanta, pero entonces debe serlo también para los bebés que asisten a clases de natación y que tragan una gran cantidad de agua de la propia piscina. No puede ser para unos sí, y para otros no, dependiendo de cómo nos interese. No es objetivo y es discriminatorio.
      E incido en lo mismo: en nuestra normativa española y autonómica vigente siempre debe primar el interés superior de los menores, en todos los ámbitos de su vida, incluidas las piscinas. Debe primar el derecho del bebé amamantado a alimentarse e hidratarse o succionar donde y cuando lo necesite, frente a cualquier otro derecho, incluido el pudor o los prejuicios de los adultos. La Leche Materna no es sólo alimento, sino una importante fuente de hidratación para los bebés y niños amamantados que están en una piscina, es decir, su “bebida isotónica”. Esa que toman los adultos que se hacen 50 piscinas y que dejan la botella al lado de la escalera.

      Un abrazo!

  • ALICIA DEL RIO CALVO
    Responder

    Hola, nos gustaría compartir tu artículo en la sección de noticias de nuestra web si es posible, ¿cuál sería la manera más adecuada de hacerlo?
    Saludos,
    Alicia

    • Lorena Moncholí
      Responder

      ¡Hola! ¡Muchas gracias! He visto vuestra página, enhorabuena por vuestro trabajo! Poniendo un enlace del artículo en vuestra web creo que es la mejor solución, no?

      Un abrazo!

  • Nekane
    Responder

    Hola!
    Una entrada muy interesante y útil.
    Me surje una duda, que se podría/debería hacer si en el local en cuestión se prohíbe comer/beber? (por ejemplo en tiendas de ropa o en el metro)
    Un saludo

    • Lorena Moncholí
      Responder

      Hola Nekane! Hay gente que aún confunde amamantar con el acto de comer y beber de los adultos y, entonces, vienen las confusiones. Tomar pecho no tiene nada que ver con entrar un bocata a una tienda y mancharlo todo de migas o chorizo, ni con entrar una cocacola y mancharlo todo si se derrama. Cualquier adulto puede esperar a comerse el bocata o beberse la cocacola cuando salga de la tienda.
      El hecho del amamantar es algo más, es la respuesta inmediata a una necesidad vital de un bebé o niña/o pequeña/a que tiene necesidades completamente distintas a las de los adultos y un grado de madurez también muy distinto. Un bebé de días no entiende que deba esperar para satisfacer su instinto primario de amamantar, que puede significar que tenga hambre, sed, necesidad vital de succión, miedo o un exceso de estímulos del que refugiarse, entre otras posibilidades.
      Además, es que la Leche Materna NO SE DERRAMA. Precisamente el mecanismo de succión de un bebé que toma pecho, dista mucho del acto de “beber” de un adulto, o de un niño que toma biberón. En la succión que hace el bebé al amamantar, el bebé crea un vacío completo y total con el pecho que impide que la leche materna se derrame.
      Y no es excusa el hecho de que el bebé pueda vomitar, porque en ese caso, no se debería permitir la entrada a la tienda a ningún niño o adulto que acabe de comer, o un bebé que haya tomado biberón, por si le da un corte de digestión y vomita. Habrá que poner un vigilante en la puerta para preguntar cuándo y a qué hora ha comido o bebido el que quiera entrar.

      En nuestra normativa española y autonómica vigente siempre debe primar el interés superior de los menores, en todos los ámbitos de su vida. Debe primar el derecho del bebé amamantado a alimentarse, hidratarse y succionar donde y cuando lo necesite, frente a cualquier otro derecho, incluido el derecho a evitar que la tienda se ensucie, que, como digo, es muy improbable. Tendría la misma probabilidad que si una adulto entra habiéndole sentado mal la comida.

      Un abrazo!

  • Lidia
    Responder

    Hola, muy bueno el artículo, es increíble que a día de hoy todavía tengas que hablar sobre esto…
    Me surge una duda, En los centros comerciales, que tienen esos guetos maravillosos llamados salas de lactancia (cuartuchos aislados del mundo, fríos y sórdidos normalmente), pueden obligar a las madres a ir allí a dar lactancia a su bebé?
    Lo he visto un par de veces y desde luego me parece bien que existan como opción pero ya como obligación…

    • Lorena Moncholí
      Responder

      Hola Lidia! Nadie puede obligarte a entrar en las salas de lactancia!
      Un abrazo y muchas gracias por tu comentario!

  • Xavi
    Responder

    Muchas gracias por la información.
    De momento no nos hemos visto nunca en esta situación, y esperemos que así siga, pero queda anotado por si alguna vez nos pasa!!.

    De incendiario nada!!!

    Saludos.

    • Lorena Moncholí
      Responder

      Muchas gracias Xavi, espero que no tengáis que utilizarlo!

  • Carla Noriega
    Responder

    Me parece maravilloso y explicativo tu articulo tengo poco tiempo en España,soy doula y estaba buscando esta informacion para poder orientar un poco a las madres que acompaño en el postparto porque veo que es realmente preocupante la forma en que son tratadas en muchos lugares por alimentar a sus hijos. muchas gracias

    • Lorena Moncholí
      Responder

      Muchas gracias Carla! Un abrazo!

  • Sonia
    Responder

    Buenos dias gracias por tus explicaciones en una. Lactancia en tándem se agradece tener argumentos. Por tus conocimientos quiero hacer una consulta actualmente. Soy la presidenta de mi comunidad de vecinos, y baja de maternidad actualmente , puedo derivar mis responsabilidades en estos momentos? Lo digo por que quieren que convoque Junta de vecinos y se. Como son gritos horas de duración y sobretodo local donde antes de dicha reunión se ha fumado hasta el infinito y más allá. No quiero exponer a ni hijo de dos meses a esa situación es amamantado libre demanda vamos a todas horas y no se separa de mi por suerte!!!. Me ampara la ley? Gracias mi comunidad es Madrid capital. Graciassssssssssss y perdonar si no procede

  • Raquel
    Responder

    Hola Lorena, ¿estas recomendaciones servirían también en el caso de que no dejaran entrar a un niño con autismo en algún lugar? Digamos, un parque de bolas.
    Gracias por tu respuesta

    • Lorena Moncholí
      Responder

      Raquel, por supuesto. Eso que cuentas es una aberración y puedes seguir todos los pasos indicados, claro que si. Yo me cargo la licencia de ese local que discrimina a un niñito con autismo, literalmente. Me cargo su licencia. Estas cosas me pueden.

  • Sonia
    Responder

    Hola!! Una información y publicación muy interesante e importante. Nunca me ha pasado un caso así con ninguno de mis tres hijos y la mayor de ellos tiene 16 años ya y el pequeño qe aun sigue con lactancia materna tiene 22 meses. Pero ya se como actuar si alguna vez alguien se atreve a decirme qe no amamamte a mi hijo. Un saludo y muchísimas gracias por informaciones como esta.

    • Lorena Moncholí
      Responder

      Muchas gracias Sonia, me alegro haber sido útil!!

    • Raquel
      Responder

      Pues es algo que le ha ocurrido a alguien que conozco. Le pase tu post. Gracias!

      • Lorena Moncholí
        Responder

        Me alegro que pueda servirle! Un abrazo, Raquel !

  • Tatiana
    Responder

    Yo me pongo en el sitio del establecimiento. Hay algunos que no se puede entrar comiendo o con productos alimentarios. Yo si hay esos limites no entro con mi bebe y mi biberon. Porque se tendria que dejar de igual modo amamantar? Siempre el mismo follon con las que amamantan que entran con la teta en todas partes. Las que damos bibe no lo hacemos tanto…Todos somos iguales en este aspecto. Que quieres que te diga… pero depende del establecimiento. Si se puede entrar comiendo pues no te tienen que decir nada. Y sino pues como todo el mundo. Sean madres que amamanten, que den bibe personas que vayan comiendo algo. Todo el mundo igual si ese local tiene normas de ese tipo.

    • Lorena Moncholí
      Responder

      Tatiana, no entiendo cómo es posible que puedas anteponer el interés superior de un bebé frente al de un establecimiento. Literalmente inhumano. Lo de que entrar con la teta a todas partes te parezca que montamos un follón es para hacérselo mirar en un psiquiátrico. En este blog, ese tipo de comentarios sobran absolutamente y son desechados al instante. Las que dais biberón, efectivamente, no sacáis vuestros pechos para alimentar a vuestros hijos, así que no hay ningún tipo de igualdad de la que hablar, porque son situaciones absolutamente distintas.
      En absoluto todos somos iguales, pero en absoluto. Y menos, los bebés que toman pecho. Ellos son los más perjudicados y de ellos hablamos, no de ti, ni de quien no tome pecho.
      En este blog no son bienvenidos comentarios tan irrespetuosos. Un saludo.

  • Inma
    Responder

    Muchas gracias por el artículo, es clarísimo. Me gustaría hacerte una petición, querría saber en qué legislación se basa la información que publicas, ya que me resultaría muy interesante para otras facetas de mi vida (soy activista de stop desahucios y me serviría para cuando nos quieren echar sin atender a las familias).
    Muchas gracias de antemano.
    Un saludo

  • Denís Gómez
    Responder

    Muchas gracias por el artículo, me ha encantado !!! Una pregunta, si es la propia policía la que te “invita” a irte …. porque ya me espero cualquier cosa… cómo debemos actuar? Llamar a la guardia civil? La policía nacional? Gracias!!!

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